sábado, 5 de junio de 2010

La solución del pueblo haitiano seria la unión de las fuerzas napolionicofracesas

¿Qué pensaría Napoleón al ver a Haití destrozado, y a Francia salvando entre los escombros esclavos? Imaginemos una corta estatura 1.65 aproximadamente, de tés blanca y de un gorro ridículo, paseando por puerto príncipe a lomo de caballo y escoltado por unos treinta hombres, girando la cabeza como un abanico y haciendo un escaneo minucioso de sobrevivientes entre los escombros !valla dolor debe sentir! Al ver a esos pobres hermanos con pocas posibilidades de ser libres a causa de la naturaleza.

Se bajaría de su corcel con la ayuda de un rescatista francés, quien sostiene una carcajada al observar que la espada que cuelga de la cintura del libertador es más grande que él. Napoleón ordena a su ejército hacerse parte del grupo de rescate francés, dotando a todos sus valientes con guantes, tapabocas y medicamentos, para evitar que se repitan los episodios humillantes del siglo dieciocho; cuando en un acto de gran valor como su tamaño envío ejércitos a acabar con la rebeldía negra, fracasando gracias a el valor de un pueblo que oscureció los propósitos de un desteñido conquistador, que vio volver a los pocos hombres que sobrevivieron a la fiebre amarilla, como marineritos perdidos. Empiezan las tareas de rescate, las cuales a los pocos minutos arrojan sus primeros frutos ¡señor, señor! Grita un soldado con un niño haitiano en sus brazos, Napoleón se pone en pie de su tienda de campaña sobresaltado, donde hace operaciones con el jefe del ejército francés; por qué aparte de ser libertador también realiza amputaciones, cura quemaduras, hace transfusiones de sangre pura y medica, todo con el fin de proporcionar una calidad de vida alta, claro está con la aprobación del jefe del ejercito blanco, el cual ordena que miembro debe ser amputado y que medicamento formular ,todo depende de la patología de la rebelión. Sale de la tienda desenfundando su espada con gran dificultad, ¡no señor soy yo! Poniéndose de rodillas con el niño en los brazos. Inmediatamente el libertador guarda su espada y rompe a llorar preguntándole al soldado si es el primero que rescatan el soldado asiente con la cabeza, Napoleón limpia sus lagrimas y mirando al soldado le dice: buen trabajo, por ser el primero será mi sirviente y ¡tú! Noble soldado escoge las tierras que plazca que después de lo que por derecho nos pertenece (la libertad de los haitianos) serás dueño y señor.
Simultáneamente aparecieron más sobrevivientes y la alegría aumentaba en el libertador. Era tarde y los héroes de Napoleón decidieron hacer un alto en sus tareas de rescate, todos cantaban y gritaban de la felicidad que representa un día de trabajo bien hecho. El libertador como de costumbre acaricio y beso las cabezas de sus héroes sin imaginar que la historia estaba a punto de repetirse.

Era un nuevo día y el conquistador amaneció con ánimos de reactivar las búsquedas de las fuente de su economía (los esclavos), pero se sorprendió al mirar que todo su ejército no estaba en pie, parecían dormidos, inmersos en un sueño eterno, lanzo un grito y luego una orden pero todo fue inútil, solo un hombre pareció responder con tono ahogado ¡señor! El libertador se puso de rodillas y le pregunto qué había pasado con sus hombres; el soldado le narro que la noche anterior vieron un hombre merodear y que se hacía llamar MACANDAY y proclamaba justicia; entonces lo atamos a un árbol y lo quemamos vivo por su rebeldía, mientras esto sucedía, todos bailábamos y vivíamos, cuando de repente escuchamos música y plegarias que no detectamos de donde provenían, no prestamos atención y pensamos que todo era efecto de el vino que tomábamos; pero no fue así pues uno a uno nos derrumbábamos mientras veíamos la imagen de un hombre envuelto en llamas que se desintegraba en moscas, hasta esos momentos tuve conciencia y suspirando el soldado falleció en los brazos de Napoleón, el cual alzó un grito de dolor diciendo: no de nuevo MACANDAY (Macanday fue promotor de la liberación del pueblo de HAITÍ ante el yugo de Francia, se han construido mitos alrededor de este héroe, el más representativo es en el momento de su muerte pues según la creencia mientras lo quemaban vivo se desintegro en millares de moscas) estos esclavos son míos y en un acto de cobardía como todo sus acciones salió corriendo arrefugiarse de una avalancha de hombres valientes en cabeza de su libertador Macanday, que marcaron la historia del mundo con un acto de valor y frustraron las intenciones de ser esclavizados por un pueblo (Francia) que envía hombres de mentes oscuras a liberar la muerte y a capturar esclavos.


La tarea de rescate y ayuda que presta Francia en Haití, es de valiosa importancia, vale aclarar que el escrito hace alusión del siglo dieciocho y no tiene posiciones en contra de la tarea humanitaria que se presta al pueblo haitiano.

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